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Traducción de páginas web:

Cuestiones básicas de interés para webmasters, autores y propietarios.

Robert Hopkins, Jr. Presidente de Weblations

Copyright © Robert Hopkins, Jr., 1996 - 2002. Se concede permiso para copiar este artículo en otra página web, siempre que sea en su totalidad, se reconozca su fuente y autoría y figure un enlace con Weblations. Para otros usos, póngase en contacto con el .

Introducción

El mundo es un pañuelo y nada lo demuestra mejor que la Web. Gracias a ésta se han desvanecido la mayoría de las barreras de comunicación del pasado. Todas menos una: el lenguaje. Una página web puede visitarse desde cualquier lugar del mundo, pero no todos los visitantes pueden comprenderla.

¿Es usted webmaster, creador de páginas web o directivo de márketing encargado de la presencia de su empresa en la Red? Si es así, comprenderá las oportunidades que ofrece la Web para el comercio internacional. Se trata del único medio publicitario con el que puede lograr un alcance global instantáneo y, al menos en primera instancia, sin costes adicionales. De todos modos, para comunicarse realmente con el público es necesario dirigirse a él en su idioma.

En este artículo, tratamos las cuestiones de márketing, traducción, administración técnica y de proyectos que implica la traducción de la página web de una empresa.


¿Por qué hay que traducir?

No hace tanto tiempo, la mayoría del material publicado en Internet era creado por y para un grupo selecto de académicos y tecnólogos para los que el inglés era su primera o segunda lengua. Internet nunca había tenido tanto público como tiene hoy día la Web.

Mientras tanto, la Web ha pasado de contener principalmente material técnico y de investigación a contener material de ocio, márketing e información en general destinado a un tipo de público más amplio. Para que sea eficaz, este nuevo contenido debe presentarse al lector en su lengua materna.

Sólo los estadounidenses insisten en que los hablantes de otras lenguas descifren o disfruten de una página web en inglés, pero estos no lo hacen ni lo harán. Si tiene la suerte de hablar otro idioma, póngase en su situación: dada la cantidad y calidad del material de hay en la Red hoy en día, ¿navegaría usted por páginas en otro idioma? Pues claro que no. Sería agotador.

Como dijo el cómico Steve Martin: «Estos franceses, tienen una palabra distinta para cada cosa ». Está claro.

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Cuestiones comerciales y de márketing

La necesidad de traducir una página web debe surgir lógicamente a partir de las metas comerciales y de márketing previstas por la empresa que la creó. ¿Planea su empresa vender o vende ya sus productos en mercados internacionales? Si la respuesta es afirmativa, su página web traducida puede ayudarle a contar con presencia, crear sucursales, vender y respaldar sus productos en dichos mercados. Puede lograr la mayor parte de esto de un modo sorprendentemente rápido simplemente con traducir y adaptar (localizar) su material original.

Como ocurre con todas las ideas de márketing, los costes marginales de la traducción deben compararse con los beneficios marginales. Para que pueda calcular el valor en dólares de los beneficios, le presentamos algunos datos referentes a los costes.

El precio actual de una traducción muy básica de un documento sencillo sin complicaciones técnicas es de 15 a 25 centavos por palabra, pero cuando se añaden las dificultades técnicas de trabajar con una página web interactiva, sus bases de datos, formatos de archivos especiales, scripts e imágenes, el precio alcanza entre 30 y 50 centavos por palabra. La diferencia entre el precio de un documento simple y el de una página web se debe a los conocimientos y tiempo de ingeniería adicional que requieren las traducciones de una página web. El resultado es de entre 35 y 150 dólares por un documento HTML de tamaño medio (entre 100 y 300 palabras) y más para las imágenes con texto que deben traducirse y retocarse.

Un factor que hay que tener en cuenta sobre el coste que conlleva ser internacional en la Web es que éste suele asignarse casi exclusivamente al presupuesto de traducción. Sin embargo, la empresa ya invirtió en recursos creativos y tecnológicos para crear y mantener la página web en inglés. Dichos gastos, medidos dentro y fuera de la empresa, suelen ser varias veces el gasto de traducción.

¿Qué empresas son candidatas apropiadas para la traducción? Todas aquellas con clientes potenciales o visitantes de mercados foráneos. La lista de candidatos incluye, para empezar, todas las empresas de Fortune 1000 (pero, ¿cuántos han traducido realmente sus páginas?). A ésta hay que añadir todas las pequeñas y medianas empresas con un escaso sistema de distribución internacional que puede alcanzar niveles de mercado nacional gracias a una página web. Además, hay empresas que no tienen una presencia internacional, pero que tienen un único producto que pueden enviar directamente al comprador, al estilo de L.L. Bean. Por último, hay que tener en cuenta ciertos establecimientos estadounidenses (ciudades, hoteles y centros turísticos, tiendas de productos típicos, museos) cuyos beneficios dependen, de algún modo, del turismo foráneo.

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La traducción en sí

¿En qué consiste la traducción? La definimos como 'el proceso de leer, comprender, interpretar, replantear y ofrecer un mensaje original -sin dejar de captar al mismo tiempo todo su efecto y delicadeza- a un público distinto en su lengua materna y en el contexto de su cultura vernácula'. Los mejores traductores aprecian las palabras, por supuesto, pero lo más importante es que aprecian la vida que ellas describen. Ponen en contacto a los autores de un mensaje con gente de otros lugares, con un público nuevo que no podría comprender el mensaje sin su ayuda.. Los traductores, en especial los de las páginas web, son especialistas con experiencia cuyo trabajo conlleva un reto diario. Todos nos hemos visto sorprendidos por los amplios y profundos conocimientos humanos que se encuentran en la Web. Imagínese que tuviera que traducirlos y no sólo hojearlos...

La responsabilidad básica del traductor consiste en ser fiel al texto original. Si consideramos la traducción como una forma de intercambiar mensajes entre culturas distintas, debemos considerar dos aspectos de su fidelidad al original: el modo en que se expresa el mensaje original en la lengua de destino y el modo en que lo recibe el público de destino. El traductor se encarga de ambas fases del proceso de comunicación. Internet es especialmente un punto de encuentro para grupos de personas que comprenderán un mismo mensaje de distinta forma en función de su entorno cultural.

El resultado final es que una agencia de traducción debe estar en contacto constante con traductores que manejen los idiomas de origen y destino ofrecidos, y debe contar con expertos en una amplia variedad de temas. Las agencias más importantes disponen de extensas bases de datos de especialistas independientes a los que recurren cuando surge un trabajo apropiado.

La clave para lograr una traducción de gran calidad de una página web es la participación de usted, del cliente. Si está traduciendo su página web para un mercado en el que ya cuenta con distribuidores o representantes, pídale a un compañero de dicho mercado que sea la persona de contacto para la agencia en materia de traducción, y así poder aclarar dudas y aprobar la traducción una vez acabada.

Siempre que sea posible, el cliente debe ofrecer al traductor folletos comerciales en la lengua original y en la de destino, así como un glosario bilingüe con los términos específicos del ramo. No puede suponerse que un traductor conozca todos los nombres de sus productos o la terminología utilizada por su empresa -y no por sus competidores- en un mercado específico.

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Cuestiones técnicas

El texto de una página web está codificado en HTML, pero para traducirlo se necesita tener experiencia en muchas otras tecnologías. La página que se ve en un navegador puede ser la unión de los diversos archivos que la componen. Puede incluir llamadas a una o varias tablas de una base de datos. Puede contener scripts o incluso una buena ensalada macedonia de nuevas tecnologías similares al lenguaje HTML o tecnologías patentadas específicas de dicha página. Todos estos complejos factores hacen la vida imposible -o muy difícil- a las agencias de traducción, incluso a aquellas que afirman que traducen y adaptan páginas web. Simplemente no cuentan con las herramientas para llevar a cabo el trabajo.

Pero no tiene por qué ser así. En Weblations, una empresa creada específicamente para traducir y adaptar páginas web, utilizamos Weblations Cypher® para procesar los archivos HTML, componentes y bases de datos al principio y al final, y se los entregamos a nuestros traductores en Weblations Workspace®, nuestra herramienta de traducción profesional diseñada para proteger de posibles daños el código HTML y entregar el trabajo completo mediante correo electrónico o FTP.

Por supuesto, deben traducirse los gráficos de la página que contengan texto (anuncios, botones de navegación, fotografías tituladas, etc.). Para ello, sólo tiene que entregarnos los archivos originales de PhotoShop™ que utilizaron los diseñadores para crear las imágenes GIF y JPEG en la página. Nuestros diseñadores reconstruirán las capas de PhotoShop que contienen el texto y las unirán a las capas de fondo. De este modo, prepararán las imágenes GIF y JPEG en el idioma de destino para su publicación, respetando siempre las paletas de color, transparencias, etc.

Una página con éxito crece y cambia constantemente. Mantener la versión traducida de su página no debe suponerle mayor problema. Por ello, en Weblations le ofrecemos el servicio de mantenimiento de la página y la publicación periódica de nuevas versiones. Llevamos a cabo esta tarea comparando la versión actual con la última traducida y le mostramos las diferencias. Si lo desea, podemos traducir automáticamente todos los archivos nuevos y modificados o decidir archivo por archivo. De este modo, puede tener siempre actualizadas las versiones traducidas de su página web respecto a la versión original. En resumen, le ofrecemos el mantenimiento de una página traducida como servicio externo a su empresa. Pero existe una alternativa: los nuevos programas de administración de contenidos.

Si ya ha puesto en funcionamiento un sistema de actualización de versiones y administración del contenido a través de un programa de fabricación propio o de otro fabricante, es probable que la utilice para las secciones traducidas de su página. Puede darnos acceso de lectura y grabación a las secciones traducidas, y también elabora normas comerciales para notificarnos la adición o modificación de cualquier archivo original. En este plan, los archivos traducidos dependen de los archivos originales a los que representan, y el programa de administración de contenidos es el webmaster vigilante que garantiza que las traducciones se mantengan actualizadas. El único problema con este planteamiento es el coste y la comodidad: un programa de administración de contenidos para servidor puede costar cien mil dólares o más. Puede presentar conflictos con otras tecnologías de comercio electrónico, bases de datos, personalización de páginas o cualquier elemento que ya haya puesto en funcionamiento. Por último, es posible que no disponga de tiempo suficiente para evaluar las opciones, elegir una e implantarla, sin que esto retrase la fecha de lanzamiento. Por eso, como decíamos en el párrafo anterior, nuestra oferta de subcontratar este servicio sigue siendo una opción válida para muchos casos.

Localización frente a internacionalización

La mayoría de las páginas web deben localizarse (traducirse y adaptarse a un nuevo mercado local) o internacionalizarse (adaptarse al mercado internacional), tareas que van más allá de la traducción para englobar aspectos de márketing, culturales y comerciales en general. Por ejemplo, en el caso de una empresa estadounidense que tenga una típica página web para publicitar sus productos electrónicamente, habría que cambiar los productos estadounidenses por nombres de productos, características y precios del mercado de destino. Éste es un ejemplo de localización.

Por otro lado, una empresa estadounidense cuya gama de productos sea la misma en todo el mundo puede necesitar modificar su página estadounidense antes de traducirla de todos modos. Por ejemplo, los teléfonos gratuitos estadounidenses con prefijo 800 pueden no ser válidos ni gratuitos para gente que no viva en Estados Unidos. Además, es posible que, en los envíos afuera de los EE. UU. no se apliquen ciertas políticas de envío y devolución de productos. Estos cambios son ejemplos de internacionalización.

Recuerde que algunos idiomas, como el inglés, abarcan muchos países y mercados. Con él, su página web estará disponible en todos estos mercados, fuera ésa o no su intención. A no ser que usted o su traductor conozcan los matices locales de las palabras, los visitantes podrían reírse a su costa.

Por ejemplo, la palabra coger tiene en España el significado de 'tomar' mientras que en gran parte de Sudamérica significa 'poseer', pero en un sentido bíblico y más «carnal»... si entiende lo que queremos decir. Del mismo modo, cuando un estadounidense anima (root) a su equipo preferido hace algo aparentemente inofensivo, pero no para un australiano. Y si no, fíjese en este juego de palabras australiano:

P: What does a Tasmanian devil do in the woods?
R: He eats, roots, shoots and leaves. Esta frase tiene dos interpretaciones muy distintas en inglés: 'Come, raíces, brotes y hojas', o bien, 'Come, jode, eyacula y se larga'.

Frente a este peligro, la solución más económica suele ser traducir la página web en una versión internacional y neutra en cada lengua de destino, prestando mucha atención a los escollos conocidos. Si tiene los recursos necesarios y una presencia local para respaldar la página, puede presentar optativamente una versión de la página adaptada a cada uno de los diferentes mercados que compartan la misma lengua. Al corregir una traducción original, puede lograr un lenguaje coherente aunque adaptado a cada uno de los mercados por un precio inferior al de una traducción desde cero.

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Caso real: La Ilíada (sólo para los muy aficionados a la traducción del inglés)

Traducir La Ilíada de Homero al inglés es construir un puente sobre el abismo cultural existente entre la cuna de la civilización occidental y el Estados Unidos actual, veintisiete siglos más tarde. En este caso real, expondremos tres traducciones de un pasaje de La Ilíada: dos hechas por humanos y una por un programa informático.

Empecemos por una traducción en verso de Robert Fagles de la escena en la que Helena le pide perdón a su hermano Héctor por haber causado la Guerra de Troya

«Hector, helmet flashing,
answered nothing. And Helen spoke to him now,
her soft voice welling up: "My dear brother,
dear to me, bitch that I am, vicious, scheming --
horror to freeze the heart! Oh how I wish
that first day my mother brought me into the light
some black whirlwind had rushed me out to the mountains
or into the surf where the roaring breakers crash and drag
and the waves had swept me off before all this had happened!"»

[VI. 405-413]

La Ilíada utiliza un lenguaje poético. Emplea expresiones arcaicas y giros métricos acumulados durante generaciones de recitación de poemas. En esta traducción, Fagles mantiene la majestuosidad -y la dificultad- del lenguaje de Homero, que contrasta con su sintaxis americana y campechana, como hubiera hecho un bardo. Hacemos nuestro el sentimiento de Helena, cuando pasa del poético «... dear to me» al prosaico «... bitch that I am», y también en el modo en el que pasa del tono grave de «... the roaring breakers crash and drag» al guiño informal con el que se refiere a la primera guerra de la Historia escrita como «... all this». El traductor afirmaba lo siguiente sobre su obra:

«Como es obvio, hay una gran distancia entre Homero y yo, y en esta traducción he intentado hallar un terreno medio -y no una tierra de nadie, mientras he podido- entre las características de la obra de Homero y las expectativas de un lector contemporáneo. No se trata de una traducción línea a línea; mi versión de La Ilíada no es, espero, ni tan literal en la representación del lenguaje de Homero como para entorpecer y desvirtuar el mío propio (aunque quiero expresar la mayor parte posible de lo que dice) ni tan literario como para mermar su energía, su brío, aunque quiero que mi trabajo sea, con suerte, literario. Lo he planteado así porque creo que un planteamiento más literal trasluciría muy poco inglés y un planteamiento más literario trasluciría muy poco griego. He intentado encontrar una punto medio entre ambos, un Homero inglés moderno.»

[ La Ilíada, Homero. Robert Fagles, trad., 1990, p. x]

Para mostrar el modo en que dos traducciones excelentes pueden variar dependiendo de la cultura del lector, vamos a comparar la traducción de Fagles con la de Samuel Butler:

«Hector made no answer, but Helen tried to soothe him. "Brother," said she, "to my abhorred and sinful self, would that a whirlwind had caught me up on the day my mother brought me forth, and had borne me to some mountain or to the waves of the roaring sea that should have swept me away ere this mischief had come about.»

A juzgar por la sintaxis, Butler fue un estudioso del idioma inglés del siglo XIX. Tradujo el poema en prosa, acortándolo, pero perdiendo gran parte del ritmo que captó Fagles. Por ejemplo, Butler eliminó «helmet flashing» ('casco rutilante') de la primera línea. No necesitó esa expresión definitoria para completar un metro poético, mientras que a Fagles le fue útil para acabar la media línea que abre el pasaje, como hacían los antiguos bardos cuando recitaban el poema.

Pero hay mucho más. La expresión «helmet flashing», tan vinculada a Héctor, tiene el mismo propósito metafórico que identificar al multimillonario estadounidense Donal Trump con el nombre del edificio «Torre Trump». En ambos casos, la metáfora capta la esencia de la persona, haciendo que su grandeza sea aún más radiante y su decadencia más penosa. Tal y como Fagles escribió sobre el casco, «Me gusta vincular su resplandor con las acciones de Héctor, cuando mueve la cabeza de forma afirmativa durante una conversación, cuando se lanza con coraje al frente... en suma, cuanto más se repite la metonimia, mayor es su poder. » [Op. cit. p. xi]

Una lectura atenta de este pasaje demuestra que los traductores interpretan el texto no una vez sino dos: primero, cuando leen el original y, después, cuando redactan la traducción. La labor de una agencia como Weblations consiste en seleccionar y mantener un nutrido grupo de traductores con experiencia que tengan la capacidad de crear y ofrecer mensajes interculturales sobre diversos temas a distintos públicos y en distintas lenguas.

Dado que éste es un artículo sobre la traducción de páginas web, es posible que se esté preguntado por qué no dejar que un ordenador haga el trabajo. Vamos a ser algo injustos y probaremos el que, en nuestra opinión, es el mejor programa informático de traducción del mundo, con el mismo pasaje de La Ilíada. Lo que hicimos fue darle una traducción en español del pasaje al programa informático de traducción de Systran, Inc, en su página de demostración gratuita, http://systranmt.com/, ya que el programa de Systran no aceptaba la versión original en griego antiguo. Esta fue la traducción al español que elegimos:

«Dijo. Y Héctor, el del rutilante casco, nada contestó. Fué Helena quien le dirigió estas dulces palabras:

- ¡Pobre cuñado mío, de esta perra maléfica y abominable! ¡Ah! ¿Por qué en el día que me alumbró mi madre no se apoderó de mí un viento tempestuoso y me llevó sobre una montaña, o por qué una ola del embravecido mar no me arrebató antes que tales hechos ocurrieran?»

[Montserrat Casamada, 1959.]

Y la siguiente es la traducción en inglés del programa informático de Systran:

«Dijo. and Héctor, the one of the rutilante helmet, nothing answered. Fué Helena that directed these sweet words to him:

- Poor brother-in-law mio, of this maleficent and abominable dog! Ah! Why in the day that illuminated to me my mother did not seize of me a stormy wind and she took to me on a mountain, or why a wave of the enraged sea did not snatch to me before such facts happened?»

[Systran, Inc., 1996.]

Aunque la buena gente de Systran nunca recomendaría su programa para traducir poesía épica sin una revisión posterior, los resultados son, aun así, asombrosos. De hecho, nos gusta la opción de «enraged» ('enfurecido') para describir el estado del mar cuando encontró a la pequeña Helena asomando en la superficie. Pero la traducción está lejos de ser un producto acabado y listo para publicarse en la Web o en cualquier otro lugar. Es cierto que puede ayudar a un lector que no sabe español a comprender lo fundamental del pasaje, pero éste pierde fuerza y precisión en el proceso.

Ciertas disciplinas como la lingüística, la informática o la lingüística informática aún siguen buscando un sistema de traducción informatizada fiable. Encarna la lucha del hombre contra la máquina, incluso a mayor escala que las partidas de ajedrez de Kasparov contra Big Blue. Los avances en este campo han llevado a un conocimiento más profundo del pensamiento humano. Pero en el juego de la traducción, a diferencia del ajedrez, somos los humanos los que ganamos por goleada y es probable que sigamos haciéndolo durante muchos años. Aunque la traducción informática puede ser apropiada para ciertos usos, la creación de páginas web no es uno de ellos.



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